El retrato no es aquel que muestra tan sólo la apariencia física de un sujeto, sino aquel que consigue establecer una biografía visual, aquel que capta la esencia de un carácter y muestra su inconfundible personalidad.
FOTOGRAFIAR A PERSONAS: puede tomarse sin conocimiento del modelo o puede convertirse en una cuestión de encargo en la que se paga al fotógrafo por un trabajo específico.
Como en todos los campos de la fotografía, en el retrato existen cuestiones técnicas que deben ser tomadas en cuenta. Se puede escoger entre varios tipos de cámaras y objetivos; la iluminación ha de preverse de manera que consiga un determinado efecto, y el punto de vista de la cámara ha de ser el más adecuado para el rostro que se vaya a retratar o para realzar parte del decorado.
Los retratos no se limitan a las poses pactadas y a los sujetos estáticos. Al captar el movimiento del sujeto con la ayuda de un flash, puede conseguirse un retrato muy expresivo. El proponer una actividad a los modelos suele dar resultados sorprendentes.
DESCRIBIR LA PERSONALIDAD DEL RETRATADO (MUY IMPORTANTE)
Procure facilitar la situación:
1) TÉNGALO TODO PREPARADO ANTES DE QUE LLEGUE LA PERSONA
2) Hablar con el modelo puede ayudar a calmar sus nervios, y eso facilitará el que consiga mejores resultados: un retrato espontáneo y natural.
Iluminación
La iluminación es el factor más importante en un retrato. Una luz suave y difusa es generalmente la mejor y la que más favorece, aunque hay ocasiones en que una fuerte iluminación lateral se adapta mejor a las características del modelo. Conviene experimentar con varios tipos de luz y conocer su efecto. De este modo, cuando se nos presente una situación particular, sabremos elegir la iluminación más apropiada.
Luz de una ventana
Una ventana suele proporcionar una iluminación suave, difusa y natural. Situaremos al modelo cerca de la ventana, de pie o sentado, de modo que tres cuartos de su cara estén iluminados por la luz exterior. Si entra la luz directa del sol, se puede difuminar con una cortina delgada, una sábana blanca o papel vegetal.
Flashes de estudio y focos de tungsteno
La iluminación más habitual para hacer retratos consiste en colocar la luz principal 45º a un lado del modelo un poco por encima de su cabeza con un reflector en el lado opuesto para rellenar las sombras. Se puede difuminar la luz mediante un paraguas reflector o cualquier tipo de material translúcido, sea una sábana blanca o papel vegetal. Cambiando al ángulo de la luz principal a 90º del modelo (y del reflector) las sombras serán diferentes.
Usar más de una luz
Si añadimos otro foco se podrá iluminar el pelo a contra luz o aumentar el brillo del fondo. Para iluminar el pelo hay que elevar la segunda luz por detrás y a un lado del sujeto y utilizar un cono, un accesorio que sirve para estrechar el haz de luz.
Para iluminar el fondo dirigimos la segunda luz hacia él. Equilibramos su intensidad con la de la luz que recibe el modelo.
Flash móviles
Además de usar flashes fijos y reflectores o materiales difusores para suavizar la luz, se consigue un efecto parecido rebotando el flash en el techo o en una pared cercana. La luz envolverá toda la estancia de forma muy equilibrada, especialmente en habitaciones blancas o de colores claros.
El momento de disparar
Hay que pedirle al modelo que se comporte de forma normal y que no preste atención a la cámara.
Pero, ante todo, paciencia. Lo mejor es esperar al que el modelo se olvide de nuestra presencia y se relaje, a que empiece a empapar de sudor la ropa de trabajo, a que la cesta esté llena de flores.
Conclusiones: en este apunte nos dice que para fotografiar a una persona es necesario tener en cuenta muchos factores como la luz, los escenarios o fondos, los objetivos y el modelo entre otros más.
La fotografía de retrato para que se pueda tener una buena fotografía hay que saber poner correctamente las diferentes lámparas que iluminaran las diferentes zonas del cuerpo y del rostro, también el fondo debe tener una buena colocación para que no salga mal al momento de sacar la fotografía. En cuanto a el modelo no es necesario tener una sola pose o que este rígido, es bueno que se mantenga a veces en movimiento para dar un buen atractivo a la fotografía.
sábado, 3 de abril de 2010
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